miércoles 8 de diciembre de 2021
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La industria editorial hace a mitad de año un balance que enciende varias alertas

En un contexto similar al de diciembre de 2016, con una caída en la producción del 23% y un leve atenuante en el derrumbe de las ventas el último bimestre (que igualmente oscila en un 25%), la industria editorial asistió ayer a la presentación del informe que la Cámara Argentina del Libro (CAL) realiza, a mitad y fin de año, para medir y analizar las variables del sector. El aumento en las importaciones, que podría alcanzar cifras récord, es el dato que más preocupación encendió entre editores, libreros y distribuidores, pues habla de los altos costos que tiene la producción local y, por ende, la baja competitividad editorial de nuestro país en el mercado internacional.

Atenta a la coyuntura de la industria que representa, la CAL realiza sus estadísticas a partir de una encuesta entre sus socios y de gran parte de los datos provenientes de la Agencia Argentina de Registro de ISBN (una especie de DNI que tiene cada nuevo título), donde las editoriales notifican sus novedades mensualmente con la cifra de la primera tirada. Esa información, de enero a junio de 2017, arrojó varios resultados, que fueron dados a conocer ayer en la sede de la CAL.

Sobre el elevado saldo negativo del comercio exterior, Diana Segovia, gerenta institucional de la Cámara, aclaró: «Tendemos a una balanza comercial deficitaria». Desde los 2000, eso ocurre de manera continua, pero en el primer semestre de este año el déficit ya registra un saldo comercial negativo de 37 millones de dólares (el anual, en 2016, había sido de 50 millones).

lanacion.com.ar  (www.lanacion.com.ar)