viernes 14 de diciembre

La lucha de Duran Barba para callar la crítica de los intelectuales macristas

Propagandista estrella y estratega de campaña incuestionable, a Jaime Durán Barba lo escuchan más los políticos que pagan por su servicio que los intelectuales que apuestan por Cambiemos en el poder. Quedó demostrado como nunca en los últimos días, cuando el consultor ecuatoriano que moldeó a Mauricio Macri como candidato quedó desautorizado dentro del Club Político Argentino, el espacio que reúne a sociólogos, politólogos, economistas, periodistas y funcionarios enrolados detrás de la alianza gobernante.

Puertas adentro, Durán Barba fue el gran derrotado en el debate previo al documento que se difundió el lunes bajo el título de “Calidad institucional: asignatura pendiente”. El gurú oficial fue el que más arriesgó para evitar que las críticas hacia el gobierno se propagarán desde el seno del grupo que surgió en 2008, en oposición al proyecto kirchnerista y como espejo refractario del apogeo de Carta Abierta.


En un texto de once párrafos, el CPA cuestionó sin nombrar pero -con alusiones claras- los manejos de Jorge Triaca hijo en el SOMU, recomendó separar a Laura Alonso de la Oficina Anticorrupción y advirtió sobre la oportunidad que el gobierno de Cambiemos está dejando pasar en base a “la lógica de la polarización electoral”. “Nepotismo”, “alternativa maniquea”, “argumentos falaces que utilizó el gobierno anterior”, “manejos inadmisibles en la justicia”, son parte de un repertorio que fastidió a Durán Barba y también a algunos de los altos mandos de la Casa Rosada.

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