La muerte de un jugador de videojuegos evidencia los riesgos de las transmisiones en vivo

La mañana del 19 de febrero, Brian C. Vigneault estaba a punto de terminar un maratón de 24 horas que transmitió en vivo mientras jugaba el videojuego de tanques de guerra llamado World of Tanks, cuando dejó su computadora para ir a comprar cigarrillos. Nunca regresó.

Durante ese descanso, Brian murió en su casa de Virginia Beach, Virginia. La oficina del médico forense en Norfolk, Virginia, aseguró que aún no se había determinado la causa de su fallecimiento. No había indicios de un acto delictivo, según la policía de Virginia Beach.


Sin embargo, sus amigos se preguntan qué tanto influyó el tiempo que estuvo transmitiendo en vivo para Twitch, un sitio web de Amazon que permite que las personas hagan transmisiones mientras juegan videojuegos. Al momento de su muerte, Vigneault, de 35 años, había estado transmitiendo durante 22 horas consecutivas con el fin de reunir dinero para la fundación Make-A-Wish. Dos de sus amigos afirmaron que solía hacer transmisiones cuando jugaba durante periodos largos.