La novedosa manera como algunos países en América Latina enfrentan el desafío de los «ni nis» (los jóvenes que ni estudian ni trabajan)

Pobreza, delincuencia, desempleo, problemas de salud, de vivienda y medioambientales.

Estos son solo algunos de los desafíos constantes que enfrentan todos los gobiernos del mundo.


La mayoría no termina de resolverlos por una cuestión muy sencilla: el dinero en la arcas estatales no alcanza para abordarlo todo.

Lo mismo les ocurre a las organizaciones civiles (ONG) dedicadas a combatir estas problemáticas, cuyos bolsillos -dependientes en su mayoría de donaciones- son aún más limitados.