La nueva/vieja reforma judicial y el club de los gobernadores

El fin de año enciende luces amarillas para todos. El Gobierno filtra en los medios, distraídos por el debate de las emergencias, la madre de todas las reformas, la del sistema judicial. La oposición mandó a sus expertos a preparar un estudio sobre los cambios que Alberto Fernández agita como uno de los temas de las sesiones extraordinarias. Hasta donde se conoce, la idea es vieja: desbaratar el sistema de poder que la dirigencia cree que opera desde los tribunales de Comodoro Py mediante el anegamiento. Es decir, fusionar los juzgados federales con los nacionales del distrito CABA y los del conurbano y disolver ese poder que creen que toma rehenes.