martes 16 de octubre

La odisea para comprar medicamentos en las farmacias estatales de Cuba

Cuando el despertador suena a las 3:45 am, ya Ramiro Betancourt lleva un par de minutos con los ojos abiertos. Se levanta de la cama y sale de su habitación, va a la cocina y se sirve una taza de café, se fuma un cigarro con la vista puesta entre las rendijas de una ventana que da a la calle y ve cómo parpadea fuera un poste de luz eléctrica.

Son las primeras horas de un martes cualquiera y Ramiro pretende ser uno de los primeros en la fila de la farmacia estatal de su vecindario para comprar los medicamentos del mes de su familia.


Un ritual que ha tenido que incorporar de manera forzosa a sus 70 años, pues desde 2016 el sistema de salud cubano ha venido presentado una notoria inestabilidad en el abastecimiento de fármacos a la población.

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