La pauta que viene y que va (a ser)

El discurso de asunción de Alberto Fernández duró poco más de una hora, tuvo pasajes emotivos, citas a cinco presidentes (dos de ellas a Néstor Kirchner, su compañero de recorrido) y anuncios muy relevantes, como la intervención de la AFI y el destino de los fondos reservados para el Plan contra el Hambre. En él, el Presidente se refirió a «los medios, la comunicación y la tecnología» recién en el minuto 50. El modo en que enfocó la discusión parece confirmar la idea que se prevé para su gestión: “el rol de los medios” y su regulación no serán prioridad. Pero sí la relación gobierno-sistema comunicacional a partir del eslabón más débil de la cadena, el financiamiento con dinero público y el uso de estos recursos.

Al avanzar en esta cuestión, en primer lugar apeló al problema de las noticias falsas. Luego encaró lo que sería (¿será?) la temática central de ese pasaje: la pauta oficial. El nuevo presidente planteó que se revisará el modo en que es administrado este instrumento.


«Ciudadanizar la democracia también es respetar la libertad de expresión y todas las opiniones emitidas a través de los medios masivos de comunicación”. Con esta frase comenzó su alocución y luego sostuvo: “No queremos avisos pagos con dinero de todos para que elogien las virtudes del gobierno de todos». Y expresó que los avisos en los medios serán herramientas pedagógicas. Anunció la convocatoria a empresarios y especialistas para mejorar el manejo de la pauta y su uso. Y agregó que el sistema de medios públicos estará alcanzando por esta medida, al igual que todas las jurisdicciones.