La reelección de Putin está garantizada: ahora comienza la lucha por la sucesión

Si se pide a los analistas rusos que describan la próxima campaña presidencial que comienza en marzo de 2018, sus respuestas tendrán un tema reiterado: un circo, un desfile, una feria.

Con la victoria asegurada del presidente Vladimir Putin, la verdadera contienda, aseguran los especialistas, es la pelea abierta y a puño limpio para determinar quién o qué vendrá después de él cuando deje el poder en 2024, dentro de seis años. La que podría llamarse la Corte de Putin —los cuarenta o cincuenta altos funcionarios del Kremlin y sus aliados oligarcas— pasarán el siguiente periodo presidencial luchando por ese futuro.


La semana pasada, cuando Putin confirmó que se postularía de nuevo, también dio el disparo de salida en la carrera por la sucesión. En 2024, la Constitución le prohíbe buscar un tercer periodo consecutivo, su quinto en total.

“Las elecciones en sí mismas no tienen ninguna importancia”, afirmó Gleb Pavlovsky, un analista político y exasesor del Kremlin. La gente que está alrededor del presidente, agregó Pavlovsky, “está decidiendo quién de ellos vendrá después de Putin. Ese el principal motivo de la pelea: es una lucha por un lugar en el sistema después de que se haya ido el presidente”.