28.3 C
Buenos Aires
viernes 27 de noviembre de 2020
Cursos de periodismo

La revancha de la soda: el sifón que inventó un argentino y se exporta al mundo

La primera imagen de esta historia es de un nene. Tiene 11 años, se llama César, y por las tardes, después de ir al colegio, de almorzar y de hacer los deberes, sale a vender garrapiñadas en uno de los cruces de tren del Camino de Cintura, en Ciudad Evita, partido de La Matanza. Sus dos amiguitos-Caito y Belinda-le contaron el secreto y él les hace caso; ya lo comprobó: cada vez que la barrera baja, busca camiones y autos en los que haya chicos. Son los mejores clientes. Los que más les compran.

La segunda es del mismo nene, a esa misma edad, pero de los fines de semana, cuando sube al carro junto a su papá. Un caballo empuja. Reparten leche primero y soda después, por las calles del barrio Villegas y alrededores, siempre en La Matanza. César aprende de su papá: grita “soderoooooooo…” en cada una de las calles del reparto, y los vecinos salen a comprarles. Más adelante dejarán el carro y pasarán a hacer el reparto en un tractor. Y juntos, ocho años después -en 1979-, enfrentan el mayor reto de sus vidas comerciales: hipotecan la casa familiar para comprar la primera fábrica de soda. Se llama Jáuregui y está en Isidro Casanova.

clarin.com  (www.clarin.com)