jueves 18 de octubre

La roboética en tiempos de poshumanidad

Las relaciones de cooperación entre diferentes sujetos de una misma especie no son exclusivas a los humanos. Lobos, hienas, abejas u hormigas trabajan en equipo para lograr un objetivo común. Son los mecanismos de refuerzo que la humanidad ofrece, derivados de la necesidad de vivir en sociedad, los causantes de nuestra singularidad.

Aristóteles dejó entrever en su Política que la guerra y la caza compartían muchas de sus características fundamentales, de tal modo que se podía definir la primera a partir de la segunda como la caza de personas y posesiones de manera justa. La domesticación del perro y, más tarde, la del caballo fueron en este sentido las dos grandes revoluciones en la Historia de los conflictos pasados.


En el arte de la guerra, como diría Sun Tzu, las innovaciones tecnológicas —ya se trate de cooperación entre especies o de la creación de herramientas— ayudan al desarrollo de tácticas y estrategias cada vez más complejas. Asimismo, la disponibilidad o no de estas nuevas tecnologías —y el uso que se hace de ellas— dibuja la línea entre conquistadores y conquistados; no olvidemos que uno de los factores decisivos del éxito de Gengis Kan fue la caballería.

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