La salida de Malcorra castiga al radicalismo en el gabienete

Con el correr de las horas van abundar las especulaciones, las fantasías y las conspiraciones. Pero en los hechos el radicalismo, socio del Pro en el Cambiemos, pierde un ministerio en el gabinete. En pleno trámite de divorcio con el partido en la Capital, adonde el radicalismo lanzó una candidatura anti Pro con Martín Lousteau, es lo más parecido a un castigo a esos socios odiosos. Hacia afuera, la salida de Susana Malcorra es el primer cambio de gabinete antes del cierre de las candidaturas para las PASO de agosto. Ese proceso puede castigar aún más el peso de la UCR en el equipo de gobierno, si se confirman las postulaciones de Martínez en La Rioja, de Buryaile en el Chaco y de Cano en Tucumán. Ni qué decir si la imaginación relaciona esto con la salida tumultuosa de Carlos Balbín, otro radical, de la Procuración de Tesoro.

En el radicalismo había esta tarde un silencio que hacía ruido. Mauricio Macri no consultó este cambio con el presidente del partido, representante de la UCR en Cambiemos. Los radicales se enteraron por la radio de la noticia. Nadie habló con funcionarios del partido con cargo en la gestión Malcorra y a esta hora no saben si continuarán. No parece que eso ocurra.