La secadora ultrasónica que usa ondas sonoras en lugar de calor para secar la ropa (y gasta un 70% menos de energía)

Secar la ropa con electricidad es un despilfarro de tiempo y de energía.

Las secadoras convencionales tardan unos 50 minutos en terminar la labor y consumen una cantidad enorme de energía térmica.


Según un estudio del Consejo para la Defensa de Recursos Naturales (NRDC) de EE.UU., una secadora típica consume la misma cantidad de energía a lo largo de un año que la suma de lo que gasta un refrigerador, un lavaplatos y una lavadora en un hogar.