La sorprendente tarea de un abogado espacial: de choques de satélites a litigios por chatarra flotante

La fascinación duró 73 segundos: el transbordador Challenger explotó en el cielo a poco más de un minuto de haber despegado de la base aérea de Cabo Cañaveral el 28 de enero de 1986. Los muertos eran siete, pero había una que dolía diferente: Christa McAuliffe era maestra de escuela.

Dos años antes el presidente Ronald Reagan había creado el proyecto Maestros al espacio para promover entre los jóvenes el interés por la ciencia y la exploración espacial. La profesora, de 37 años, que había sido elegida entre 11 mil, daría clases desde el espacio y los alumnos la verían desde la Tierra.