La Tablada: cada vez más cerca de la verdad

Durante una de las últimas audiencias en el juicio por la represión militar en el cuartel de La Tablada comparecieron tres testigos. El más significativo fue Walter Gualberto Cruz, un enfermero general retirado del Ejército, quien aportó datos esenciales sobre la caída del sargento Ricardo Esquivel, cuya muerte fue adjudicada por la teoría oficial de esa fuerza a los militantes del Movimiento Todos por la Patria (MTP) Iván Ruiz y José Díaz, antes de la supuesta fuga.

También declaró otro militar que armó un informe que ratifica la versión de Cruz -que el ejército se negó a publicar- y uno más que intentó eludir sus responsabilidades con un mensaje de paz y unidad que a los familiares de las víctimas sonó poco convincente.


Cruz explicó que en un momento quedó sólo en medio de una balacera importante y que se dio cuenta de que estaba Esquivel cerca. Fue entonces que le pidió que lo cubriera mientras avanzaba hacia el Casino de Oficiales. También contó que en un momento cruzó para agarrar su botiquín para seguir avanzando y que sintió un quejido que vino desde atrás. Entonces se dio cuenta de que no lo estaba cubriendo y se replegó adonde estaba Esquivel, a quien vio tirado en el piso. Lo auscultó, y buscó una herida superficial que no encontró. Le giró la cabeza y ahí tenía la entrada de un proyectil 7,62 milímetros, calibre del FAL, sin orificio de salida.