martes 19 de febrero

La transferencia de Cristina, la senda Werner y el tarifazo sin fin

-¿Y si no se presenta?

La pregunta, que repiqueteó insistente en los cenáculos del establishment durante la primera semana de una campaña todavía sin candidatos, alude obviamente a Cristina Kirchner. Ella volvió anteanoche de El Calafate y recién ayer empezó a reunir a su tropa en el Instituto Patria. Lo único que cambió durante las semanas que pasó allá, comentó con uno de sus interlocutores, fue la renuncia de María Eugenia Vidal a desdoblar las elecciones bonaerenses. La primera noticia desestabilizante del calendario electoral.


Así como la decisión de la gobernadora reacomodó las fichas del oficialismo sobre el tablero y movió a su vez a otros gobernadores en sentido contrario (los radicales Alfredo Cornejo, de Mendoza, y Gerardo Morales, de Jujuy, que sí desdoblarán), el peso decisivo de la expresidenta dentro de la oposición quedó ratificado en esas discretas conversaciones entre empresarios. Espantados ante la perspectiva de su regreso pero también desencantados con los resultados de la gestión de Mauricio Macri, los hombres de negocios apuestan al surgimiento de un tercer candidato. Su principal esperanza es Roberto Lavagna, que rompió el silencio esta semana pero solo para avisar que definirá su candidatura más adelante.

El foco de los estrategas electorales del oficialismo y la oposición está puesto por estos días en la transferencia de los votos, tanto entre distintos candidatos como entre distintas instancias electorales. Fue lo que más llamó la atención de quienes recibieron el reporte completo de 18 páginas de la encuesta que hizo la consultora M&R Asociados / Query Argentina, la primera tras el anuncio de que la provincia votará el mismo día que el resto del país.