Lacunza, el Remes Lenicov de Alberto

Lo de Macri ha sido tan malo en términos de visión política, que termina su mandato absorbiendo todo el costo de sus malas decisiones, pero al mismo tiempo instrumenta buena parte del inevitable trabajo sucio que permitirá a su adversario tener un inicio de gobierno mucho menos complejo de lo que se veía venir.

El regreso del cepo, de los controles de capitales, de la obligación a los cerealeros de liquidar en tiempos perentorios, es un combo de matriz kirchnerista que ahora Alberto recibirá con los brazos abiertos, pero al mismo tiempo libre como para lamentar la maldita herencia recibida.


El timming del Gobierno ha sido tan desastrozo que puso el cepo luego de defaultear su propia deuda en pesos. Era una cosa o la otra. Es más, la situación es tan ridícula que ahora con la ventanilla de venta de dólares obturada, en unos días o semanas el Gobierno podría pagar la deuda defaulteada, ya que no corre el riesgo que esos pesos se vayan a dólares. De hecho, lo están analizando.