Las colas en los baños de mujeres, vistas desde el feminismo

A veces una tiene que ir al baño de forma urgente. Le pasó a Hillary Clinton en 2015, cuando intentó hacerlo durante la pausa publicitaria de un debate televisado en directo con otros candidatos de su partido. Clinton, la única mujer en escena, tuvo que caminar un poco más para llegar al aseo de mujeres que sus rivales masculinos, Bernie Sanders y Martin O’Malley.

Esto podría no haber tenido mayores consecuencias si Clinton no hubiera tenido un margen muy ajustado de tiempo y el baño en cuestión no hubiera estado ocupado cuando llegó. Sanders y O’Malley regresaron a tiempo de sus viajes al baño, relativamente cortos, lo que les dejó tiempo para resituarse antes de volver a ponerse ante las cámaras. Mientras, Clinton esperaba a que el baño quedara libre para usarlo. Los segundos fueron pasando y el debate se reanudó, como pasa siempre con los debates en directo. Unos instantes más tarde, Clinton regresó cuando las cámaras ya estaban grabando y se situó detrás de su atril mientras pronunciaba un escueto «perdón» ante 6,7 millones de espectadores.