Las compañías quieren que reconozcas sus marcas… pero no tanto

Cuando necesitas sonarte la nariz, hay grandes posibilidades de que pidas un clínex, incluso si el paquete que alguien te ofrezca no porte el logo de Kleenex, propiedad de Kimberly-Clark. Cuando usas el nombre de una marca como un término genérico, estás usando un epónimo de propiedad o, de manera más sencilla, un marca genérica. Probablemente, estás familiarizado con este fenómeno, pero existen más ejemplos de ello de los que podrías imaginar.

Tal vez estés consciente de clínex y velcro, pero, ¿sabías de linóleo, zíper y trampolín? Todas son (o fueron) marcas registradas de compañías cuyos productos fueron tan exitosos que llegaron a representar una categoría completa, lo que realmente puede causar grandes problemas para esas compañías.


“Con el tiempo, una marca puede ser tan famosa y tan omnipresente que las personas asocian eso con la acción”, dijo Michael N. Cohen, un abogado especializado en propiedad intelectual en Los Ángeles. “En el uso cotidiano, la gente comienza a usar ese término”.