viernes 7 de octubre de 2022
Cursos de periodismo

Las criptodivisas tropiezan, pero en Argentina son aún una apuesta más segura

La entrada de Romina Sejas en el mundo de las criptomonedas —en un país donde la popularidad de las monedas digitales se ha disparado a pesar de su volatilidad— comenzó con una pizza.

Hace unos años, ayudaba a preparar la masa de la pizza en casa de un amigo en las afueras de Mendoza, una ciudad mediana del oeste de Argentina. El amigo le sugirió fermentar la masa en su mina. “Me reconfundió”, dijo Sejas. “Yo pensaba en minar y me imaginaba hombres con cascos y picos”.

En lugar de eso, abrió una puerta que daba acceso a una sala en la que se apilaban estanterías con computadoras que zumbaban. Conocidos como mineros en la jerga tecnológica, las computadoras trabajan sin parar, verificando las transacciones de criptodivisas y recompensando a sus propietarios en moneda digital. Consumen tanta energía que la sala era un horno funcional.

El amigo de Sejas explicó que entrar en el mundo de las criptomonedas había aumentado su salario mensual en casi un 40 por ciento, al pasar de 800 dólares haciendo trabajos esporádicos a 1100 dólares.

nytimes.com  (www.nytimes.com)