14.2 C
Buenos Aires
sábado 31 de octubre de 2020
Periodismo . com

Las declaraciones de impuestos de Trump lo muestran como un terrible empresario o un estafador. Quizá ambos.

El expresidente estadounidense Richard Nixon dijo la famosa frase “la gente tiene que saber si su presidente es un estafador o no. Bueno, yo no soy un estafador”. Ese comentario no se trataba sobre Watergate, sino sobre algún asunto raro en sus declaraciones de impuestos. Bajo presión pública, Nixon al final publicó esas declaraciones, revelando un importante pago insuficiente en sus impuestos. Eso motivó la creación de una nueva norma para la divulgación de impuestos, al menos parcial, que todos sus sucesores cumplieron.

Hasta el actual presidente, Donald Trump, claro.

Y la razón podría ser evidente ahora. El escandaloso reportaje del 27 de septiembre realizado por The New York Times —basado en la revisión de miles de registros fiscales personales y comerciales— sugiere que Trump, al igual que su deshonrado predecesor Nixon, participó en una gran cantidad de actividades financieras que también parecen ser estafas.

washingtonpost.com  (www.washingtonpost.com)