Las dos vidas de Christina Rickardsson: de niña indigente en Brasil a autora de un best seller en Suecia

«Christiana, prométeme una cosa. Pase lo que pase con tu vida, nunca pares de caminar», le dijo una vez su madre, en aquellos tiempos difíciles en los que todavía se llamaba Christiana Mara Coelho.

Su primer hogar fue una cueva dentro del parque estatal de Biribiri, una reserva natural en el estado de Minas Gerais, en Brasil.


Luego vivió en un barrio pobre en Sao Paulo.

Pero cuando tenía ocho años, todo cambió: se la llevaron a Suecia, donde la esperaban sus padres adoptivos. Desde ahí pasó a llamarse Christina Rickardsson.

La historia de las dos vidas de Christina se convirtió en un éxito de ventas en la escena literaria sueca, bajo un título dedicado a las palabras de su madre: «Nunca pares de caminar» (Sluta Aldrig Gå, en sueco).