Las mujeres detrás de «La guerra de las galaxias»

Jyn Erso no es princesa ni jedi y aun así es el segundo personaje femenino con un papel protagónico en una película de la saga de La guerra de las galaxias en las últimas dos décadas. Es una estadística que habría sido impensable hace 40 años, cuando la Princesa Leia reinaba sola en una galaxia de hombres y tenía menos de la mitad de los diálogos que el androide C-3PO en Una nueva esperanza. Pero incluso con la llegada de protagonistas femeninas consecutivas, las mujeres en pantalla apenas empiezan a alcanzar a las que trabajan detrás de cámaras en Industrial Light & Magic (ILM), el estudio de efectos especiales que fundó George Lucas.

Está Rachel Rose, por ejemplo, una ingeniera que ha trabajado durante la última década en el estudio. Como estudiante de primer año en la Universidad Grinnell de Iowa, Rose jamás había programado una computadora. En sus clases de introducción a la ciencia computacional, todos sus compañeros eran hombres y habían estado programando durante años. Rose no tardó en ponerse al corriente y, para cuando se graduó con un doctorado en ciencia computacional de la Universidad de Wisconsin en Madison, no solo se había acostumbrado al diseño de software y gráficas computacionales, sino también a ser la única mujer.