Las mujeres sauditas se atreven a superar los límites del vestuario permitido

Munira Al Mutairi a veces se pregunta cómo sería salir de su casa sin cubrirse con una abaya, la larga túnica que usan las mujeres sauditas en público.

“Sería una especie de liberación”, dijo en un complejo residencial privado de Riad, donde un grupo de mujeres fuma narguile, otro tabú. “No quiero que nadie me ponga condiciones, porque eres mujer tienes que ser así, no debes mostrar tu rostro”.


Pero estamos en Arabia Saudita, una sociedad islámica conservadora donde muchos consideran la túnica como un imperativo religioso y cultural, y Al Mutairi admite que no está lista para seguir al puñado de mujeres que se han liberado de las abayas.

“Mi problema es la atmósfera que me rodea, siento miedo”, dijo la madre de 42 años que tiene tres hijos. “Quizás mi esposo se divorciaría de mí”.