Las personas influyentes en redes están adueñándose del mundo

Cuando elijan a la primera celebridad de TikTok a la presidencia, espero que deje un poco de espacio en su gabinete para burócratas más convencionales y de mayor edad, aunque no tengan millones de seguidores, un cabello fabuloso o pasos de baile extraordinarios.

Hablo de “cuando” suceda y no de “si” sucede que la elijan presidenta, porque acabo de pasar tres días en VidCon, la convención anual de redes sociales en Anaheim, conviviendo con unos cuantos miles de celebridades del internet de la actualidad y del futuro. A mi parecer, cada vez es más evidente que los adolescentes y jóvenes veinteañeros que se han especializado en estas plataformas (y que con frecuencia los adultos que no entienden tildan de superficiales y narcisistas engreídos) dominarán no solo la cultura del internet o la industria del entretenimiento, sino a la sociedad en su conjunto.


La primera impresión es que esta puede ser una propuesta aterradora. Un día en VidCon, conviví con un grupo de celebridades adolescentes de Instagram que, al parecer, pasaron la mayor parte del tiempo grabando colaboraciones con otros creadores y felicitándose mutuamente por su drip, que en la jerga en inglés de los influentes hace referencia a la vestimenta y los accesorios. (En su caso, se trataba de conjuntos Gucci o Balenciaga de la cabeza a los pies con collares de diamantes y tenis de diseñador). Otro día, fui testigo de una batalla de baile un tanto extraña entre dos influyentes en ciernes de TikTok que no podían haber tenido más de 10 años. (Para los adultos que apenas están poniéndose al día: TikTok es una aplicación para crear videos cortos y es propiedad de la empresa china de internet Bytedance).