lunes 24 de septiembre

Listo para otro salto, el dólar vuelve a preocupar

El contexto externo no ayuda; eso hay que reconocerlo. La suba (moderada) de la tasa de interés en Estados Unidos contribuyó al primer salto del dólar a principio de año y, más notablemente, a partir de abril. Semanas atrás, la crisis de Turquía empeoró las cosas. Ahora inquieta la incertidumbre electoral en Brasil. Todo le pega al peso, en una medida mucho mayor que a cualquier otra moneda emergente; a fin de cuentas, el problema de la economía argentina es básicamente endógeno. Así las cosas, crece entre los economistas y en el propio Gobierno la idea de que hay que esperar una nueva escalada de la divisa.

Tras algunas semanas de pausa, la moneda estadounidense vuelve a superar el máximo histórico de los $31. Para peor, a pesar del impresionante aumento de la cotización del 65% acumulado en el año, crecen los indicios de que eso es suficiente para restaurar equilibrios macro mínimos. El camino hacia ese objetivo, reconocen ya muchos economistas, dolerá más de la cuenta.


En el Gobierno hacen cuentas y creen fundamental que el año no depare más sorpresas cambiarias para no hipotecar más todavía sus chances en las urnas. Con todo, ven la realidad y se conforman con que el tipo de cambio no termine más allá de los $35 a fin de año. Modesto consuelo: ese valor implicaría una suba adicional del 13%.

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