Llámalo como quieras, piropo o acoso callejero. En Holanda ya se están poniendo multas por ello

“Hola guapas, ¿a dónde vais?”. “Cariño, ¿ya te vas? ¡Quédate aquí conmigo!”. “Hmm, preciosa, qué buena estás”. Everon El F probablemente el año pasado, mientras le decía estas cosas a dos grupos distintos de mujeres en la vía pública, no sabía que se convertiría en el primer sancionado por ese acto que unos consideran piropo y otros acoso callejero.

Qué te lleva a ser sancionado por un “piropo”: un holandés siguió a dos grupos de mujeres, se sentó a su lado y les dijo los comentarios anteriores. Aunque ellas se movían metros más allá, él volvía a acercarse y hacía ruidos de besos. Según el acusado, era su forma de ligar, ya que está soltero, se siente solo, y, según su opinión, las chicas eran de muy buen ver. “No sabía que esto era punible, sólo intentaba lanzarles un cumplido”.


Consecuencias mínimas: se ha sancionado al sujeto a 200 euros de multa que, debido a sus problemas personales (tiene una ligera deficiencia mental) y económicos no tendrá que pagar siempre y cuando no reincida en dos años. Más que de otra cosa se trataba de una advertencia.