Lo que Alberto Fernández todavía no anunció

En la Argentina no se sabe muy bien cómo se cobran los impuestos; qué significado tiene cada uno y cuántos se pagan. Tampoco se conoce cómo es la maraña de la coparticipación y el compromiso de las provincias en la recaudación, en los ingresos y en el gasto. Se trata de un clima bastante nebuloso en el que se mueve la política fiscal.

Hay quienes piensan, y esto define toda una visión de la vida pública, que la función de la política es resistir el poder avasallante del Estado, y en la Argentina pareciera que la política está diseñada para recaudar y obtener recursos, con un problema central que es la evasión. Un sector de la sociedad paga más para que el otro no lo haga. Esta es la discusión que comienza a gestarse entre quienes quieren que haya menos Estado y aquellos que piensan que este debe resolver los problemas pendientes. Esto es lo que, irónicamente, Octavio Paz llamaba «el ogro filantrópico».