Lo que dejó el debate: nervios al inicio, chicanas reforzadas y críticas por el «dedo acusador»

El primer debate de candidatos a presidente dejó algunos momentos jugosos, entre los que se destacaron las chicanas entre Mauricio Macri y Alberto Fernández, pero pocos de impacto. Aquello que los televidentes no podían ver –el reglamento acordado por todas las fuerzas estipulaba que las cámaras enfocarían solo al candidato y no las reacciones de los rivales– sí quedó expuesto ante el público que colmó el Paraninfo de la Universidad Nacional del Litoral.

Macri llegó sobre la hora a Santa Fe y se trasladó directo a la universidad. Mientras los colaboradores del resto de los candidatos se paseaban por las zonas de prensa, los dirigentes de Juntos por el Cambio se instalaron directamente en el salón. La primera fila la ocuparon el gobernador Mario Lifschitz, los jueces de la Cámara Nacional Electoral Alberto Dalla Vía y Santiago Corcuera, y el juez de la Corte Suprema Horacio Rosatti, entre otras autoridades. El diputado Daniel Scioli fue el invitado de último momento de Fernández y se pidió especialmente que se lo siente en la primera fila. Allí estaba para que el candidato del Frente de Todos lanzase un golpe de efecto en su primera intervención recordando la participación de éste en el anterior debate.