martes 14 de agosto

Lo que Venezuela puede aprender de cómo resolvieron su hiperinflación Alemania o Zimbabue en el pasado

Ante la desbocada inflación, Maduro acaba de anunciar que eliminará cinco ceros a la moneda venezolana. Se trata de una medida que no extrañará a los que hayan estudiado la historia de las crisis económicas del siglo XX y XXI, pero por esto mismo tampoco estamos ante ningún golpe de genialidad o una receta regeneradora. En el mejor de los casos, el gobernante está comprando tiempo. En el peor, devalúa aún más la economía de su nación. Cada día que pasa, el pueblo llano venezolano es más pobre.

Todas las hiperinflaciones han tenido detrás múltiples causas englobables bajo una misma idea. Guerras, trastornos sociales, rápidos cambios industriales… en todos los casos que el país acabe pasto de los buitres va a depender de una cosa: las expectativas de los economistas y los inversores. Una hiperinflación es una cuestión de confianza. Como veremos, recuperarla depende casi siempre de una única cosa: aceptar las reglas del juego internacional, arrimarse a los valores de economías más firmes. Desprenderse de una moneda quemada y empezar de cero asimilando, por lo general, el dólar norteamericano.


Dejar un comentario