Los bancos de esperma se enfrentan a problemas relacionados con la privacidad

La Navidad pasada, Danielle Teuscher decidió regalar pruebas de ADN a su padre, a sus amigos cercanos y a su hija de 5 años. Se sumó así a la cantidad cada vez mayor de personas que aprovechan la accesibilidad y el bajo costo de las pruebas genéticas.

Sin embargo, la prueba arrojó un resultado inesperado. Teuscher, una niñera de 30 años que vive en Portland, Oregon, señaló que descubrió sin querer la identidad del donante del esperma que había empleado para concebir a su pequeña hija.


En los resultados de la prueba, la madre del donante fue identificada como la abuela de su hija. Con curiosidad y emoción, Teuscher decidió comunicarse con ella.

“Le escribí y le dije: ‘Hola. Creo que tal vez su hijo sea el donante de mi hija. No quiero invadir su intimidad, pero estamos dispuestas a establecer contacto con usted o con su hijo’”, recordó. “Pensé que sería genial”.