Los centros secretos donde Facebook maneja la censura: «Aquí se permite el fascismo y el acoso machista»

En una oficina sin ventanas, cientos de personas fijan la mirada en una pantalla durante 8 horas para analizar una a una las miserias de la humanidad y determinar lo que puede ser visto y lo que no. Es ‘el búnker’ de Facebook en la ciudad polaca de Varsovia, uno de los 20 centros que existen en el mundo para administrar censura sobre los comentarios, vídeos y fotos que 2.271 millones de personas publican cada día. eldiario.es ha tenido acceso a fuentes de los centros de Varsovia o Lisboa y a documentos que revelan las condiciones en las que se toman las decisiones sobre la red de contenidos con más impacto del mundo.

Insultos, drogas, abusos sexuales, terrorismo, decapitaciones, pezones. Existe un mito de épica tecnológica sobre algoritmos que retiran automáticamente contenidos inapropiados en Facebook. Detrás de esa idea moderna y aséptica de la censura, hay en realidad más de 15.000 revisores de contenido, personas que se dedican a filtrar los excesos de medio mundo, como Albert o Johan, que desde su experiencia señalan la arbitrariedad de las normas para decidir lo que se publica o lo que no. «Es imposible no cometer errores porque el sistema es muy contradictorio».


El trabajo de los que filtran el contenido de Facebook es trascendental, confidencial y también precario. Los trabajadores de la censura en la oficina de Varsovia o Lisboa cobran un salario de unos 700 euros al mes, subcontratados a través de consultoras internacionales como Accenture o empresas de trabajo temporal. No pueden decir a nadie que trabajan para Facebook, a quien por escrito siempre se refieren como «el cliente». Para este reportaje, tres personas con experiencia en este trabajo han pedido que protejamos su identidad y ocultemos sus nombres reales.