Los errores del oficialismo, Trump y las heridas de la unidad en tiempo de descuento

El error estratégico de la gobernadora María Eugenia Vidal este fin de semana, cuando utilizó la tragedia de Once como un argumento de campaña, coronó un tramo de campaña muy errático para Juntos por el Cambio, evidenciado por el reclamo imperativo del presidente Mauricio Macri a los votantes que lo esconden para que salgan del placard aunque no tengan argumentos para defender su elección. Vidal lleva como segunda candidata a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires a María Luján Rey, mamá de Lucas Menghini, la última víctima fatal de Once en aparecer dentro del tren, casi tres días después del choque. Esa presencia en la lista contuvo lo que de otra manera habría sido una catarata de duras críticas hacia la gobernadora de los dolidos familiares de las víctimas de Once a seis días de las elecciones. No evitó, eso sí, el comunicado que publicaron en redes sociales expresando su repudio profundo.

La equivocación de Vidal llama dos veces la atención: porque apareció en boca del gran activo electoral del oficialismo y porque el PRO, partido de origen de la mandataria, se construyó fama de perfección en las campañas. Si esta elección seguirá abonando a ese mito o mostrará su interrupción sólo lo sabe el diario del lunes próximo. Pero lo que sí quedó claro es que Juntos por el Cambio desplegó en las últimas semanas una estrategia que parece sin rumbo y muchas veces contradictoria, que incluyó: la posibilidad de desdoblar las elecciones bonaerenses; la doble hipótesis de que el candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández, será un títere y a la vez decidirá un default; «acusaciones» por comunista y marxista al candidato bonaerense, Axel Kicillof; la decisión de dejar de machacar contra Kicillof porque las críticias no prendían en el electorado; las chicanas porque el frente «escondía» a la candidata a vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner; a Vidal diciendo que su adversario no es Cristina; advertencias porque la elección puede terminar con el sistema democrático en la Argentina; las sugerencias de que el kirchnerismo avala el narcotráfico; las advertencias sobre el regreso de la corrupción kirchnerista o algunas de sus políticas más conflictivas, como el cepo cambiario; la posibilidad de convertir a la Argentina en Venezuela; la militancia hormiga en algunos municipios para favorecer el corte de boleta bonaerense en favor de Vidal; la exhortación a votar la boleta completa; la inutilidad de las PASO y la necesidad de que todos los argentinos vayan a votar a las PASO.