Los extraños cálculos para fijar el precio de un futbolista

Durante gran parte de una década, al menos un equipo importante de la Liga Premier ha invertido miles de horas y kilovatios de capacidad intelectual para responder lo que parece una pregunta sencilla: ¿cómo se determina el valor real de un jugador?

Cada variable concebible se toma en consideración, lo tangible y lo intangible, lo objetivo y lo subjetivo. Además de los miles de puntos de datos en los que se desglosa el rendimiento y los resultados de un jugador, a la ecuación se le suman factores como la edad, la posición, la nacionalidad, la duración del contrato y el valor comercial. De la misma manera lo hacen el poder adquisitivo del club en el que militan, el costo de sus pares y, ajustando la inflación, de sus predecesores.


El modelo está en constante mejoramiento; sin embargo, el club cree que es el sistema de valoración más robusto que existe en el fútbol. No calcula una cifra exacta. En cambio, proporciona un lineamiento de cuál podría ser una cantidad razonable para cualquier prospecto que el entrenador quiera comprar, una idea general del verdadero valor económico del futbolista.