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sábado 15 de mayo de 2021
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Los inesperados beneficios de decir groserías

Crecer con una hermana casi diez mayor que yo significó que, para cuando cumplí 10 años, podía decir palabrotas como lo haría un marinero.

Pero parece que más bien empecé tarde.

Investigaciones muestran que los niños comienzan a pronunciar groserías para cuando cumplen 6 años, o incluso antes.

También que tendemos a decirlas entre el 0,5 y el 0,7% de la veces, lo que equivale a decenas de palabrotas al día, dependiendo de cuánto hable la persona.

bbc.com  (www.bbc.com)