19.8 C
Buenos Aires
domingo 26 de septiembre de 2021
Cursos de periodismo

Los infectólogos y el Gobierno: de aquellos aliados a estos críticos

El descalabrado plan de vacunación del Gobierno puede advertirse de diferentes maneras. La más a mano es estrictamente numérica: en ese plano la novedad es que hoy llegarían 650 mil dosis de la vacuna Sputnik. Apenas 250 mil corresponden a las ansiadas segundas dosis. A todas luces insuficientes cuando hasta este lunes 3 de cada 10 mayores de 60 años aún no había completado el esquema de vacunación, y quienes recibieron la primera dosis de Sputnik aceptan con más resignación que entusiasmo las alternativas. Vale recordarlo, generadas por la carencia y no por su eficacia, aunque la tengan.

Lo cierto es que a esta altura llegan más vacunas donadas -España aportó 400 mil dosis de AstraZeneca-, que de segundas dosis compradas al amigo Putin en Rusia, a pesar de que, tal como contó Cecilia Nicolini en su inolvidable carta, la Argentina defendió y peleó por el proyecto ruso. Resulta indiscutible que tanta adhesión fue un eslabón central del fracaso. Es más, en el avión que transporta las vacunas desde Moscú viaja la ministra Carla Vizzotti, lo que habilita a pensar que el envío se parece más a un salvavidas tirado a la funcionaria, para que no llegara otra vez con las manos vacías, que a cumplir con un cronograma de entregas que nunca existió y se convirtió en un ejemplo gigante de informalidad.

clarin.com  (www.clarin.com)