Los mercaderes de la muerte de Brasil

Mientras Brasil pasa por la peor crisis política y económica de que se tenga memoria, resulta difícil culpar a los brasileños por estar distraídos. Sin embargo, hay un tema del que los políticos del país —y los ciudadanos— no están hablando, aun cuando esto podría mancillar la reputación internacional de Brasil como defensor de la consolidación de la paz y la diplomacia: una industria armamentista desenfrenada y su participación en los conflictos mundiales.

El rastro de las empresas de armamento más grandes de Brasil está apareciendo cada vez más en lugares de conflicto en todo el mundo, como en Yemen, donde miles de civiles perecen en una guerra feroz a la que no se le ve fin. Una investigación realizada el mes pasado a Forjas Taurus, el fabricante brasileño de armas de fuego, reveló que la compañía suministraba armamento a un infame líder yemení. Se ha levantado cargos a dos ejecutivos de esta empresa, la cual es la más grande en América Latina, por transferencias ilegales de armas, aunque el caso sigue sin confirmarse. Taurus, involucrado en este caso solo como parte interesada, ha negado que se haya cometido algún delito y asegura que están trabajando para “aclarar los hechos”.