viernes 9 de diciembre de 2022
Cursos de periodismo

Los NFT iban a salvar a los artistas. En su lugar, les están robando sus obras para especular con ellas

Beeple, un arista desconocido para la gran mayoría de la población, copó las portadas de los medios cuando vendió una de sus creaciones por €57 millones el pasado mayo. La creación en cuestión: un NFT. De la noche a la mañana Beeple se había convertido en uno de los tres artistas vivos mejor valorados. El futuro del arte pasaba irremediablemente por el metaverso, leímos entonces, un ecosistema donde todos los creadores podrían vender sus obras en un entorno libre de intermediarios, marchantes y círculos elitistas que imponían su criterio.

No tan rápido. Siete meses después, la relación entre «el arte» y los NFTs es algo más compleja. Liam Sharp, reconocido dibujante de cómics, ofrece un buen ejemplo: «Voy a cerrar la totalidad de mi galería en DeviantArt porque la gente sigue robando mi arte y creando NFTs con él». Dado que cualquier persona puede crear un NFT de cualquier cosa por apenas $120, muchos inversores escogen obras aún vírgenes de artistas cada vez más recónditos y comercian con ellas en OpenSea y otras plataformas crypto.

magnet.xataka.com  (magnet.xataka.com)