Los nuevos hoteles de lujo en Cuba buscan atraer a un mar de turistas

En el Parque Central de la capital cubana, los bancos de piedra bajo la sombra y las elegantes palmeras atraen a los turistas que beben mojitos y a los lugareños que se reúnen para disfrutar de la brisa.

Este punto de encuentro, en el centro de la ciudad, está rodeado por largas filas de coloridos automóviles cromados de los años cincuenta. Sin embargo, han comenzado a circular vehículos más utilitarios en torno a la plaza: los de equipos de construcción que están transformando viejos edificios en hoteles de lujo.


A medida que la relación entre Cuba y Estados Unidos se estrecha, el desarrollo de bienes raíces se beneficia. “Muchos edificios que durante años estuvieron deshabitados parece que pronto se convertirán en hoteles”, comentó Belmont Freeman, un arquitecto cubanoestadounidense radicado en Nueva York. “Ahora, se pueden ver grúas en sitios de construcción. La burocracia cubana está facilitando las cosas y los desarrolladores extranjeros de hoteles finalmente pueden avanzar estos proyectos”.