Los presos cubrieron su motín por TikTok

    Es sábado y una fila irregular de hombres y mujeres se arma en la vereda de un penal de la provincia de Buenos Aires. Son familiares de detenidos y hace siete meses que la pandemia les prohíbe visitarlos. Pero ahora se reanudó el régimen de visitas y están ahí, esperando que los requisen y los dejen pasar. Desde las celdas empiezan a llegar los primeros mensajes: “Están prendiendo fuego todo” “No los van a dejar entrar”. Hubo otros mensajes desde afuera: “no me dejan pasar”.

    De un momento a otro, sin aviso previo ni ninguna persona en la puerta del penal que informe, se habían suspendido otra vez las visitas. Así comenzaron los motines de este fin de semana en los penales de Melchor Romero, Florencio Varela, Campana y San Martín, que fueron reprimidos a palazos y balas de goma. No hay cifras oficiales ni nombres pero la Asociación de Familiares de Detenidos (ACIFaD) calcula cientos de heridos que aún están tratando de ubicar.

    Penitenciarios reprimiendo a familiares, detenidos en los techos del penal, lluvia de balas de goma, un detenido con al menos cinco impactos en las piernas, la espalda y los brazos. No es una ficción ni son imágenes de un noticiero. Son relatos en primera persona, desde dentro de los penales y para cuando llegaron los medios ya se habían viralizado en tik tok y trascendieron el circuito tumbero de esa red social.