Los últimos días de Osvaldo Raffo, el hombre que hablaba con muertos y asesinos

A Osvaldo Raffo le gustaba bromear con la muerte, excepto con la suya. En su casa de dos plantas de San Martín merodeaba la parca, como la llamaba él. Tenía un depósito con expedientes, anotaciones y videos VHS con autopsias. Era un tirador experto. En los últimos tiempos vivía como un ermitaño. Nunca pudo superar la muerte de su esposa. Pasaba sus días acompañado por Silvia, una mujer que lo cuidaba y le digitalizaba su archivo. Ella lo encontró muerto de un balazo calibre 38. Raffo se suicidó y dejó una nota:

«No soporto más los dolores».


Tenía 88 años.

Hizo más de 20 mil autopsias, pero la que más lo impactó fue la de René Favaloro, que se suicidó el 29 de junio de 2000 de un balazo en el corazón. «Ese día lloré mucho, y eso que no soy de llorar», dijo emocionado.