Los videos de los delincuentes y el show del mal

La primera entrega del video de La Banda del Millón funcionó exitosamente. Se propagó por todas las pantallas. Y ya lanzaron la segunda temporada, la secuela, otro video en el que se filmaron los delincuentes a sí mismos, enmascarados, exhibiendo presuntos chalecos antibalas de la Policía, mostrando armas largas y pistolas, y explicitando que emitían un mensaje “para los medios”, para distintos periodistas con nombre y apellido, y para el “Señor Presidente”. A quien le exigieron que “haga algo” y le advirtieron que no confíe en sus colaboradores.

En rigor, es un monólogo. Quien habla ya sabe y así lo dice en la segunda entrega, que “ustedes ya me conocen”. El, Matías, rodeado por las caretas carnavalescas de sus laderos, ofreció sus “servicios” para proveer más información sensible. Generó intriga con un guión emocional, violentísimo y delirante.


En la primer entrega introdujo algunas palabras nuevas, más allá del ámbito tumbero, que reflejan el habla de la ferocidad: uno de los verbos enunciados fue “engarronar”. La voz cantante del video los pronunciaba una y otra vez. El término alude al acto de encarcelar a alguien. Un “engarronado” es quien está preso. Otro término: “cortadera”. En un sentido, ell hecho de “cortar” a alguien es detectarlo infraganti cometiendo un delito. Y otro: “astilla”, sinónimo de dinero.