Macri, a punto de cometer el peor de los delitos

En el corazón del macrismo, aún en pleno declive general, Gustavo Arribas sigue siendo el más envidiado. El titular de la Agencia Federal de Inteligencia tiene nacionalidad brasileña y está a salvo de la extradición. Casado con la abogada Linda Sumny, el jefe de los espías -que Mauricio Macri eligió por ser el “más vivo” de sus amigos- puede llegar a sufrir la derrota en las presidenciales, pero goza de una protección de la que carece la plana mayor de los funcionarios de Cambiemos.

Si los resultados de octubre confirman los de agosto, Arribas podrá cruzar la frontera sin preocuparse por el revanchismo de los jueces federales argentinos. Será una forma de rendir honor al elogio que el ex presidente de Boca le hizo, cuando lo definió como el “más acostumbrado a toda esta cosa de las trampas”.


Beneficiado por la Corte Suprema en la causa Odebrecht, destacado broker del negocio del fútbol, el escribano de 60 años estará blindado ante una artillería que puede afectar al propio Presidente. Indulgente con el poder de turno, ensañado siempre con el perdedor y mimetizado con el espionaje criollo, Comodoro Py da muestras, todos los días, de que la transición ya está en marcha.