Macri contra la guerra del cerdo

Es curioso cómo suceden las cosas, pero se ha instalado un consenso analítico entre los observadores de la política según el cual el macrismo ha logrado retonificarse a partir de un discurso más enérgico y confrontativo, que le permitió galvanizar su minoría intensa de apoyos incondicionales. Renacido como “partido del orden”, como una fuerza que aspira a evitar los desbordes y encarnar los valores de la república frente a los intereses sectoriales de los gremios y las organizaciones sociales, el gobierno va encontrando una línea a partir de la cual consolidar el apoyo del 30% aproximado de la sociedad que lo votó en las PASO y la primera vuelta del 2015, su núcleo duro de votantes, casi diríamos su Cámpora.

¿De quién se trata? Las encuestas coinciden en que la adhesión al macrismo tiene un claro componente de clase: según datos recogidos por María Laura Tagina (1), en las elecciones presidenciales Cambiemos obtuvo su mejor resultado entre los sectores con estudios terciarios o universitarios (indicador de clase social media y alta) y el peor entre aquellos que sólo tienen primaria completa; la correlación se invierte en el caso del peronismo.


El corte también es geográfico: el macrismo es, en esencia, un partido de la zona núcleo, que registró sus mejores marcas, además de en la Ciudad, en Córdoba, el Norte de la provincia de Buenos Aires y el Sur de Santa Fe. De hecho, puestos uno al lado del otro, el mapa de voto por distrito y el mapa de siembra de soja coinciden casi matemáticamente.

Pero todo esto es conocido. Menos comentado resulta en cambio el hecho de que la base social macrista tiene un claro sesgo etario hacia lo que la literatura especializada llama piadosamente “adultos mayores”. Las encuestas, en efecto, revelan que Cambiemos logró su mejor performance electoral en la franja de 56 a 75 años (47% de apoyo en este segmento contra 34% promedio), en tanto que el Frente para la Victoria prevaleció en la franja de 16 a 35 años. De hecho, si sólo hubieran votado los jóvenes Scioli habría ganado… en primera vuelta.