Macri sueña con el bastón de mando en la AFA

La denuncia de la AFIP contra el fútbol en general y algunos de sus clubes en particular equivalió a patear un hormiguero. Los dirigentes señalados por evasión no están sospechados desde ayer, ni siquiera hace un par de años. Varios de los imputados en la Justicia penal ya no ocupan cargos en la AFA o se alejaron de sus instituciones y los que permanecen, como Víctor Blanco al frente de Racing, no son protagonistas estelares en el partido clave por el control de los recursos millonarios que genera la actividad. Esa disputa decisiva se desarrolla en todos los frentes desde que Mauricio Macri llegó a la presidencia de la Nación. No se sabe cómo terminará, pero sí cuando empezó: el 20 de julio de 1999.

Ese día, en el predio de la AFA en Ezeiza, el hombre que utilizó a Boca como tubo de ensayo para llegar a la política, perdió una votación histórica. La posibilidad de sufrir un resultado adverso (fue 39 a 1) no lo intimidó cuando propuso mocionar la aprobación de las sociedades anónimas para el fútbol. Macri, quien ejercía la presidencia del club, también era vice 2° de Julio Grondona en la AFA. A ese cargo renunciaría el 8 de febrero de 2000 cuando tomó conciencia de que su proyecto de bienvenida a las SAD (Sociedades Anónimas Deportivas, tal como se las define en España) no prosperaría.