Macri y Bolsonaro ahora miran hacia Estados Unidos

Los candidatos más competitivos para las elecciones presidenciales coinciden en una obviedad: es imposible un gobierno viable sin financiamiento externo. No solo a Mauricio Macri : también a Alberto Fernández y a Roberto Lavagna les resulta inevitable mantener al país dentro del programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esta premisa introdujo una novedad: las relaciones exteriores están adquiriendo una relevancia inusual en las disputas proselitistas. Otros factores potencian el fenómeno. Es un capítulo central de la laberíntica toma de distancia que Fernández está realizando respecto de la experiencia de su candidata a vicepresidenta. Si se tiene en cuenta, además, la marcada polarización entre las principales potencias, resulta más comprensible que ni siquiera a una dirigencia tan aislacionista como la argentina le sea indiferente la dinámica global.