Marcianos en Halloween

A los veinte años, Orson Welles ya era el niño mimado de Broadway. Adecuó su adaptación de Macbeth (1936) a un entorno vudú como si transcurriera en el Caribe y logró que su elenco solo estuviera compuesto por afroamericanos. La obra tuvo una repercusión considerable. A los 23, la Columbia Broadcasting System (CBS) le dio su propio show radial, donde adaptó clásicos literarios con la misma destreza.

El 30 de octubre de 1938, como broma de Día de Brujas, se ocupó de la novela de H. G. Wells La guerra de los mundos. En un contexto de incipiente enfrentamiento armado en Europa, y con la Gran Depresión vigente, Welles adaptó la historia a los EE.UU. y la presentó como una serie de boletines informativos. Los norteamericanos ya estaban habituados a escucharlos por las noticias que recibían de Europa con el avance del nazismo. EE.UU. era entonces un país de 130 millones de habitantes que no había adquirido el status de superpotencia que obtendría en la posguerra, pero ya se hallaba entre los países líderes en cuanto a desarrollo industrial, cultural y armamentístico.