domingo 16 de diciembre

Marcos Peña teatraliza su retroceso en favor de Dujovne, pero nadie lo ve afuera

Lo que se anunció como mejor equipo de los últimos 50 años se convirtió, por el peso de las circunstancias, en la coordinadora de Mauricio Macri. Un esfuerzo permanente por alinear los planetas hacia el ajuste impostergable que ahora reclama también el Fondo Monetario Internacional. Con más mesas, más gente, más medialunas y Nicolás Dujovne enaltecido en el rol de coordinador, como parte de la ofrenda para Christine Lagarde. Todo, como producto de la falta de resultados y el fin del gradualismo financiado con deuda.

Después de dos años largos de ganar todas las batallas internas y dejar un tendal de heridos dentro del oficialismo, Marcos Peña empieza a sentir en el cuerpo el impacto de fracasos que lo exceden y turbulencias que subestimó desde la máxima cercanía con el Presidente. Vuelven en las malas, para emitir sus pareceres, viejos adversarios derrotados, como Emilio Monzó, Ernesto Sanz y, el más importante, Nicolás Caputo.


Mientras prende velas por el crédito del Fondo, la coordinadora del macrismo se empeña en recuperar el optimismo hacia el futuro, pero choca con la encrucijada del presente. En el mismo día y ante el mismo auditorio, Luis Caputo y Federico Sturzenegger plantearon visiones contrapuestas sobre las tasas de interés que hoy están por las nubes. Mientras para Toto no pueden permanecer en el 40% si se quiere crecer, para Fede no pueden bajar en el corto plazo si se quiere conjurar la inflación. Es corta la frazada en el invierno oficialista.

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