Marta Peirano: «Los periodistas llevamos 20 años trabajando para Google en lugar de para el lector»

Convocados por la página de Facebook “Heart of Texas”, un grupo de neonazis y secesionistas tejanos se manifestaron contra la “islamización” del Estado en los alrededores de una mezquita en Houston el 26 de mayo de 2016. En el mismo lugar y a la misma hora, un grupo de musulmanes se congregó para “salvar el conocimiento islámico”, siguiendo las directrices indicadas en otra página de la red social de Mark Zuckerberg, “United Muslims of America”. Jesús y Alá pactaron un milagro y, contra pronóstico, no hubo muertos.

“Heart of Texas” y “United Muslims of America” estaban gestionadas desde un ordenador de la Internet Research Agency (IRA), una agencia de desinformación fundada por un amigo íntimo de Putin en la que, desde un edificio de cuatro plantas en San Petersburgo, mil personas manejan cientos de miles de cuentas falsas dedicadas a mentir, desestabilizar, alimentar follones y provocar incendios virtuales con la idea de que se traduzcan en analógicos.