Martín Caparrós: «Los socialistas ganaron en España porque supieron aprovechar los errores de la derecha»

España fue a votar con más miedo que esperanza, más estoicismo que entusiasmo. España, como tantos otros países, no encuentra dirigentes que la ilusionen; postulaban para ese rol cinco hombres de menos de 50 años, cinco muchachos guapetones. Cuatro que parecen salidos del mismo anuncio de colonia —de cuando los hombres para serlo debían ser atildados, deportivos y sólidos, ser hombres— y uno que se dejó el pelo más largo; cinco universitarios buenos mozos que no saben hablar sin sonreír. Como si no se pudiera representar a España siendo mujer o viejo o medio rengo o pensativa o gordi. Al verlos, la visión de un país plural, multiforme, hecho de diferencias y contrastes, se da de cara contra la pared.

Con más miedos, entonces, que esperanzas, España votó y su partido socialista (el Partido Socialista Obrero Español, PSOE), que hace dos años parecía a punto de deshacerse en sus contradicciones, ganó las elecciones generales. Su líder, Pedro Sánchez, que hace dos años había perdido incluso el liderazgo partidario, va a gobernar España.


Los socialistas ganaron porque supieron aprovechar los errores de la derecha. No solo sus historias de corrupción; sobre todo, sus peleas internas. La derecha española cayó por fin en esa clásica conducta de la izquierda: dividirse, atacarse, perder votos. Allí donde los del Partido Popular (PP) solían ir solos, fueron tres: ellos, Ciudadanos, Vox.