domingo 14 de agosto de 2022
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Me equivoqué sobre Facebook

A principios de 2009, ofrecí a todo el mundo un consejo tecnológico del que me he arrepentido desde entonces: les dije a todos que se unieran a Facebook.

En realidad, eso es decir poco. No solo se lo dije a la gente. Exhorté a la gente. Me burlé. En una columna de Slate, casi atravesé la pantalla, agarré a los escépticos de Facebook por las solapas y los regañé por ser luditas pomposos y sin gracia. “Ya no hay ninguna buena razón para evitar Facebook”, escribí poco después de que la empresa, que entonces tenía cinco años, anunciara que había alcanzado los 150 millones de usuarios en todo el mundo. “El sitio ha cruzado un umbral: ahora tiene tanto tráfico que se está convirtiendo rápidamente en una ayuda rutinaria para la interacción social, como el correo electrónico y el antitranspirante”.

No solo me equivoqué sobre Facebook; lo entendí todo al revés. Si todos hubiéramos decidido abandonar Facebook en ese instante o en cualquier momento desde entonces, internet y quizás el mundo serían mejores lugares. La cuestión de cuánto mejor y en qué sentido es objeto de un debate considerable. Puede que pasen décadas antes de que tengamos una respuesta sobre si, en conjunto, Facebook en particular y las redes sociales en general han mejorado o arruinado la sociedad.

nytimes.com  (www.nytimes.com)